La codificación no es un detalle menor en la línea: es la firma que acompaña a cada producto en su viaje. Cuando está bien resuelta, hay menos errores, menos devoluciones y más tranquilidad en auditorías. Y es que escoger la tecnología adecuada (CIJ, TIJ, TTO o láser) puede marcar la diferencia entre una línea que fluye y otra que vive en el modo “parada imprevista”.
Si es tu primera vez por aquí, en la página de codificación industrial de SMC encontrarás cómo trabajamos y el tipo de proyectos que abordamos.
La verdad es que la codificación es el hilo conductor de la trazabilidad. Te ayuda a cumplir normativas, a entender qué pasó y cuándo, y a darle a tus clientes la seguridad que esperan. Además, una elección tecnológica acertada reduce desperdicio, mejora la legibilidad y evita “dolores de cabeza” en expediciones.
Aquí no basta con que se vea; tiene que pasar verificación. Los códigos 1D y 2D (DataMatrix) deben medirse conforme a ISO/IEC 15415 (2D) e ISO/IEC 15416 (1D). Además, integrar verificadores en línea evita rechazos y ahorra tiempo en liberaciones.
El estándar manda: GS1-128 con SSCC y AIs (lote, caducidad, etc.). La solución típica es Print & Apply para mantener el flujo y asegurar lectura a la primera en almacenes y hubs 3PL. En otras palabras, etiquetas que no “dan guerra” a los lectores.
La madera es viva y porosa, y eso se nota. Según la exigencia de contraste y la humedad, combinamos TIJ o CIJ para marcar lotes en componentes y, cuando conviene, marcaje en línea del palet terminado.
En periódicos y revistas, el dato variable (promos, control de tirada, series) no puede frenar la rotativa. Aquí prima la estabilidad y la sincronización: códigos consistentes, legibles y a la altura del ritmo.
Envases delicados, estuches compactos y acabados exigentes. TIJ brilla por su alta resolución; el láser UV entra en juego cuando se requiere microtexto o contraste en plásticos sensibles.
Si la línea es una autopista, la tecnología de codificación es el tipo de neumático: no todos sirven para todas las condiciones.
Además, documentar las verificaciones da calma en auditorías y evita discusiones en recepción.
Nuestro objetivo es simple: que la codificación “desaparezca” como problema y se convierta en un proceso fiable.
¿Cómo sé si necesito láser o tinta? Si buscas permanencia y cero consumibles, láser. Si priorizas flexibilidad y menor inversión inicial, CIJ/TIJ. En film flexible con alta resolución, TTO es el estándar. Además, siempre probamos sobre tus propios materiales antes de decidir.
¿Qué me pueden exigir en expediciones? Muchas cadenas y 3PL piden GS1-128 con SSCC. Diseñamos la etiqueta, imprimimos y verificamos su lectura para que el palet no se quede parado en el muelle.
¿Cómo se “aprueba” la calidad del código? Con verificadores que miden los parámetros de ISO/IEC 15415 (2D) y 15416 (1D), generando una nota A–F. Ese informe se adjunta a auditorías y evita gastos por no conformidad.