La transición hacia una economía circular en la industria está cambiando la forma en la que las empresas fabrican, identifican y gestionan sus productos.
En este nuevo escenario, disponer de información fiable sobre el origen, la composición y el recorrido de cada producto será imprescindible para cumplir la normativa, aprovechar mejor los recursos y avanzar hacia una industria más sostenible.
La economía circular busca aprovechar mejor los recursos, alargar la vida útil de los productos y reducir la generación de residuos.
En lugar de seguir un modelo basado en fabricar, usar y desechar, su objetivo es mantener los productos y materiales en uso durante el mayor tiempo posible mediante procesos como:
La Unión Europea lleva años impulsando este modelo mediante diferentes reglamentos e iniciativas, como el Plan de Acción para la Economía Circular de la Comisión Europea.
Para saber si un producto puede reciclarse, repararse o aprovecharse para recuperar sus materiales, primero es necesario conocer su historia.
Las empresas deberán disponer de información sobre aspectos como:
Sin esta información resulta mucho más complicado cumplir la normativa, localizar incidencias y gestionar correctamente el final de la vida útil de los productos.
Por este motivo, contar con soluciones de trazabilidad industrial será cada vez más importante para fabricantes, distribuidores y otras organizaciones que participen en la cadena de suministro.
Una de las iniciativas más relevantes es el Pasaporte Digital de Producto, incluido en el Reglamento (UE) 2024/1781 de Ecodiseño para Productos Sostenibles.
Su implantación será progresiva y permitirá disponer de más información sobre la composición, la reparación, el mantenimiento y la reciclabilidad de numerosos productos.
Este sistema facilitará el acceso a los datos necesarios para que fabricantes, distribuidores, reparadores, gestores de residuos y consumidores puedan tomar decisiones más informadas.
Además, la Agencia Europea de Medio Ambiente analiza la evolución de la economía circular y el uso eficiente de los recursos en Europa, aportando información de referencia sobre este proceso de transformación.
Mejorar la trazabilidad no solo ayuda a cumplir la legislación. También aporta ventajas importantes a la gestión diaria de cualquier organización:
La identificación y el seguimiento de productos se convertirán en elementos esenciales de la sostenibilidad industrial y de la adaptación a los próximos cambios del mercado.
La economía circular exige cadenas de suministro más transparentes y productos acompañados de información útil durante todo su ciclo de vida.
Revisar los sistemas de identificación, digitalizar los registros y mejorar la trazabilidad es un paso lógico para cualquier empresa que quiera anticiparse a las nuevas exigencias y trabajar con procesos más eficientes.