Cuando cogemos una caja de huevos en el supermercado, probablemente no pensamos demasiado en todos los procesos que hay detrás de los códigos que vemos impresos en los huevos y en la propia huevera. Sin embargo, para una granja, un centro de clasificación o una empresa del sector avícola, conseguir un marcaje de huevos y una codificación de hueveras clara, fiable y adaptada al ritmo de producción forma parte del trabajo diario.
Y hacerlo bien tiene más complejidad de la que parece.
No es lo mismo imprimir sobre una huevera de cartón que sobre determinados materiales plásticos. Tampoco es igual marcar un estuche que integrar varios puntos de impresión en una línea clasificadora que trabaja de forma continua.
En SM Codificación conocemos bien estas particularidades. Aunque actualmente desarrollamos proyectos de codificación para numerosos sectores industriales, nuestra primera especialización es la codificación de hueveras y estuches.
Cuando hablamos de codificación en la industria avícola conviene distinguir dos aplicaciones.
Ambas aplicaciones persiguen un mismo objetivo: conseguir una identificación clara del producto y facilitar su control a lo largo del proceso productivo y de distribución.
En el caso de las hueveras, la codificación puede utilizarse para incorporar información variable como la fecha juliana o la fecha de puesta.
Una huevera no es simplemente un embalaje.
Acompaña al producto durante buena parte de su recorrido hasta llegar al consumidor y constituye un soporte sobre el que puede incorporarse información de manera clara y visible.
Una buena codificación facilita la identificación del producto y ofrece información al consumidor. Al mismo tiempo, ayuda a productores y distribuidores a mantener un mayor control durante las diferentes fases de la cadena.
Pero existe otra cuestión fundamental: el sistema de impresión debe adaptarse a las características de la huevera y al funcionamiento de la línea.
Las soluciones desarrolladas por SMC para codificación de hueveras y estuches permiten realizar el marcaje ejerciendo una presión reducida sobre la huevera, algo especialmente interesante cuando trabajamos con un producto tan delicado como el huevo.
El marcaje de huevos plantea necesidades diferentes a las de un envase convencional.
Estamos trabajando directamente sobre la cáscara de un alimento y sobre una superficie con características muy particulares. Por ello, tanto el sistema de impresión como la tinta utilizada deben estar adaptados a la aplicación.
SMC dispone de soluciones de codificación mediante tinta directamente sobre la cáscara del huevo, utilizando tintas orientadas a aplicaciones alimentarias.
De esta manera es posible abordar conjuntamente diferentes necesidades dentro de una misma instalación: desde el marcaje del propio huevo hasta la codificación de las hueveras, estuches y embalajes utilizados posteriormente.
Uno de los escenarios donde la experiencia en codificación avícola resulta especialmente importante es la integración del marcaje en líneas clasificadoras
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En estas instalaciones las hueveras avanzan a un ritmo continuo y el sistema de codificación debe integrarse en el proceso para conseguir que la información se imprima de forma homogénea sin interferir en el funcionamiento habitual de la línea.
SMC ha desarrollado diferentes configuraciones para responder a estas necesidades.
No se trata, por tanto, de instalar la misma solución en todas las explotaciones. La clave está en estudiar cómo funciona cada línea y configurar el sistema de marcaje en consecuencia.
Entre la información que puede imprimirse sobre una huevera encontramos la fecha juliana, un sistema que representa el día del año mediante tres cifras, desde 001 hasta 365 —o 366 en los años bisiestos—.
En una instalación industrial, automatizar este dato permite reducir la dependencia de modificaciones manuales.
En las soluciones planteadas por SMC para líneas MOBA, la fecha juliana puede automatizarse y combinarse con otros campos de identificación, como el lote.
El objetivo es que la tecnología de impresión no funcione como un elemento aislado, sino que se integre dentro del funcionamiento habitual de la línea de producción.
Uno de los factores fundamentales para conseguir un buen resultado es el material de la huevera.
No todas las superficies reaccionan igual ante una tinta.
Por este motivo, antes de cerrar una configuración es recomendable realizar pruebas utilizando la huevera real del cliente. Es la mejor forma de comprobar aspectos como contraste, secado, adherencia y comportamiento durante la manipulación.
La codificación de hueveras ha evolucionado considerablemente.
Frente a sistemas tradicionales como el marcaje mediante tampones, actualmente es posible integrar el proceso de impresión directamente en la línea de producción.
Cuando existe un volumen elevado de producto, esta integración permite que las hueveras sean codificadas durante su propio recorrido por la instalación.
La codificación pasa así de ser una operación independiente a convertirse en una fase integrada dentro del proceso productivo.
Esta capacidad de adaptación forma parte de la manera de trabajar de SMC.
Desarrollamos proyectos industriales de codificación personalizados, estudiando las necesidades de cada cliente y del sector antes de plantear una solución.
Aunque actualmente trabajamos en ámbitos como la industria alimentaria, farmacéutica, química, electrónica, prensa o retail, nuestra primera especialización fue precisamente la codificación de hueveras y estuches.
Esta experiencia resulta especialmente útil en proyectos donde no basta con elegir una impresora.
Puede ser necesario definir el número y posición de los cabezales, el tipo de soporte, el controlador, la tinta o la integración del sistema dentro de una línea que ya está trabajando.
La codificación en la industria avícola no tiene por qué terminar en la huevera.
SMC dispone también de soluciones para la codificación de cajas, estuches y palets, lo que permite plantear el marcaje desde diferentes niveles del proceso.
Esto resulta especialmente interesante cuando se quiere mantener una identificación coherente desde las primeras fases de producción hasta las posteriores etapas de almacenamiento y distribución.
El objetivo es conseguir que cada sistema de impresión responda a una necesidad concreta dentro de la instalación.
No existe una respuesta única.
Antes de seleccionar un equipo conviene analizar cuestiones muy concretas:
A partir de estas respuestas puede definirse una solución que combine correctamente impresora, controlador, cabezales, tinta y elementos de integración.
Codificar una huevera puede parecer sencillo hasta que hay que hacerlo miles de veces, sobre diferentes materiales, manteniendo la posición y legibilidad del mensaje y sin interferir en el ritmo de una línea automatizada.
Ahí es donde la experiencia específica cobra importancia.
En SM Codificación desarrollamos soluciones adaptadas a la industria avícola, desde el marcaje directo de huevos hasta la codificación de hueveras, estuches, cajas y palets, incluyendo proyectos integrados en líneas de producción y configuraciones específicas mediante nuestra familia de equipos KSM.
Porque el objetivo no es simplemente imprimir un código.
Es conseguir que la solución de codificación se adapte a la forma real de trabajar de cada cliente.
Si necesitas mejorar el marcaje de huevos, automatizar la codificación de hueveras o integrar un sistema de impresión en tu línea de producción avícola, contacta con SM Codificación y estudiaremos las necesidades concretas de tu instalación.