Hay una parte de SM Codificación que normalmente nuestros clientes no ven.
Está en Binaced, Huesca, y es el lugar por el que pasan muchas de las soluciones de codificación que después terminan trabajando diariamente en líneas de producción repartidas por España.
Hoy abrimos las puertas.
No para enseñarte unas oficinas bonitas, sino para mostrar dónde probamos, montamos, adaptamos y preparamos nuestros sistemas antes de que lleguen a fábrica.

SM Codificación como proyecto empresarial nace en enero de 2019, pero su experiencia no comienza entonces.
El Grupo SMC / PROSINTER se constituyó después de acumular más de 20 años de experiencia en cartuchos de tinta y sus diferentes aplicaciones. Ese conocimiento fue el punto de partida para especializarse en la instalación, puesta en marcha y personalización de equipos destinados al marcaje y la codificación industrial.
Desde entonces hemos crecido.
Actualmente trabajamos con una cartera de más de 200 clientes, tenemos máquinas distribuidas por todo el territorio nacional y hemos comenzado nuestra expansión hacia Francia y Portugal.
Pero los números cuentan solamente una parte de la historia.

Quien entre en nuestras instalaciones encontrará algo bastante parecido a lo que muestran estas fotografías.
Equipos, componentes, herramientas, consumibles, bancos de trabajo y máquinas en diferentes fases de preparación.
Porque dos líneas de producción pueden parecer iguales sobre el papel y ser completamente diferentes cuando llegamos a fábrica.
Un cambio de envase, unos centímetros menos de espacio, una velocidad distinta, polvo, humedad o simplemente la necesidad de colocar el código en una determinada posición pueden obligarnos a plantear el proyecto de otra manera.
Por eso una parte importante del trabajo ocurre antes de instalar la máquina.
Esta es posiblemente una de las zonas que mejor explica qué hacemos.
No nos limitamos a vender una impresora y enviarla.
SMC trabaja en la instalación, puesta en marcha y personalización de equipos, y desarrolla soluciones adaptadas a las necesidades de cada proyecto.
Aquí podemos trabajar con diferentes configuraciones, preparar equipos y estudiar cómo integrar una solución en el proceso productivo del cliente.
A veces el reto está en la velocidad.
Otras veces, en imprimir sobre una superficie complicada.
Y en algunos proyectos la dificultad no está realmente en imprimir, sino en conseguir hacerlo exactamente en el punto necesario y miles de veces de forma consistente.
Ese trabajo técnico es una parte menos visible del marcaje industrial, pero probablemente sea una de las más importantes.


Una máquina industrial no termina su vida el día que se instala.
Necesita consumibles, mantenimiento y, en determinados momentos, asistencia técnica. Por eso disponer de stock y organizar correctamente suministros y componentes forma parte también del servicio.
En nuestras instalaciones mantenemos las referencias necesarias para atender los sistemas con los que trabajamos y reducir, en la medida de lo posible, tiempos de espera.
En producción, una impresora pequeña puede tener una responsabilidad enorme.
Si el producto necesita salir identificado y el sistema de codificación se detiene, tenemos un problema.
Una de las cosas que más nos gusta de este trabajo es que difícilmente hay dos proyectos iguales.
SM Codificación ha desarrollado soluciones para prensa, industria farmacéutica, industria alimentaria, química, electrónica, retail, madera y otros entornos industriales, además de contar con especial experiencia en la codificación de huevos y hueveras.
En nuestra sección de proyectos pueden verse algunos ejemplos: impresión de códigos variables en periódicos, máquinas para imprimir guantes de seguridad, codificación de cajas de madera para fruta o sistemas destinados al marcaje de palets.
Sectores completamente diferentes que comparten una misma necesidad: identificar correctamente el producto sin complicar el proceso productivo.

Tecnología, automatización, software, trazabilidad, códigos 2D...
Nuestro sector ha cambiado muchísimo y seguirá haciéndolo.
Pero detrás continúa existiendo algo bastante más sencillo: una fábrica tiene un problema y alguien tiene que encontrar una forma fiable de resolverlo.
Esa es la filosofía con la que nació SM Codificación y la que seguimos aplicando desde nuestras instalaciones de Binaced.
Estudiar el problema. Probar. Adaptar. Instalar. Y estar ahí cuando el cliente vuelve a necesitarnos.
Porque detrás de cada pequeño lote, fecha o código que ves impreso en un producto hay una máquina, pero también hay personas haciendo que funcione.